22 abril, 2018

Tobillo y Pie

patología pie y tobillo

La artroscopia de tobillo para realizar mosaicoplastia, abración condral, perforaciones, microfracturas, reparación primaria con tornillos-pines-puntos de sutura, injerto autólogo de condrocitos o el aloinjerto osteocondral de donante cadáver, son intervenciones quirúrgicas que pueden no asegurar la efectividad completa a largo plazo y tienen un postoperatorio prolongado hasta restaurar la movilidad y fuerza muscular.

Los esguinces crónicos o agudos mal curados, sin llegar a la rotura completa, son dolorosos y crean inestabilidad articular, creando un círculo vicioso de más dolor e inestabilidad con actividades de la vida cotidiana como caminar, aumentar el paso o correr si llegamos tarde, estar de pie durante períodos prolongados,…También en la tendinopatía crónica del Aquiles se produce una mejoría clínica en términos de alivio del dolor y movilidad funcional, con resultados duraderos.

La artrosis de tobillo por deterioro crónico del cartílago (traumatismos, lesiones repetitivas crónicas, edad) lo muestran adelgazado y fragmentado, con un hueso subcondral reactivo más denso y un crecimiento óseo periarticular. La parte interna de la cápsula que rodea la articulación está engrosada e inflamada y produce más líquido intrarticular para compensar la falta de cartílago, ocasionando hinchazón.

Como alternativa a la prótesis o a la artrodesis (fijación de tibia y astrágalo para inmovilizar el tobillo) tenemos los tratamientos con Plasma Rico en Plaquetas (PRP) y con Células Madre Mesenquimales Adultas (CMMA) que permiten unos períodos de recuperación mucho más cortos y seguros.

TOBILLO

– Artrosis y Artritis

– Ruptura parcial y esguinces de ligamentos

– Fascitis plantar

– Tendinopatía de Aquiles

– Neuropatía compresiva (Sindrome Tunel Tarso,…)

– Bursitis

– Metatarsalgias