7 marzo, 2018

FAQ

no dude, pregúntenos

¿Qué es la terapia celular?

La terapia celular o uso de células como agentes terapéuticos, plantea una novedosa alternativa curativa para enfermedades cuyo tratamiento actual no es efectivo o simplemente no existe, proporcionando los elementos capaces de producir la regeneración de los órganos y tejidos dañados.

Entre todo el colectivo de células candidatas a ser empleadas en estas terapias avanzadas, son las células madre o troncales, las que han despertado mayores expectativas entre la comunidad científica gracias a sus prometedores resultados, desarrollándose actualmente multitud de estudios clínicos para el tratamiento de diferentes patologías implantando diversos tipos de células madre.

¿Qué es una célula madre? 

Es un tipo de célula indiferenciada con dos características comunes:

1). Capacidad de autorrenovación, originando células hijas o clones de características idénticas a su progenitora, lo que le confiere la capacidad de perpetuarse.

2). Potencialidad o capacidad de producir células sanas del tejido lesionado, que se encargarán de regenerarlo, sin crear una fibrosis que limite el movimiento o perpetúe el dolor.

¿Qué son las células madre mesenquimales adultas?

Son células indiferenciadas localizadas en diversos tejidos adultos y capaces de diferenciarse hacia miocitos (célula muscular), osteoblastos (célula formadora de hueso), condroblastos (célula cartilaginosa), tenocitos (célula tendinosa), cardiomicitos (célula muscular cardiaca), entre otras.

Presentan además la habilidad de migración y anidamiento hacia el lugar de la lesión y multiplicarse como las células del tejido lesionado hasta sanarlo.

¿De qué tejidos se aislan las células madre mesenquimales adultas?

Se localizan en muchos tejidos: grasa periférica, médula ósea, músculo, sangre periférica, periostio, pulpa dentaria, líquido sinovial, tejidos extraembrionarios, entre otros. Sin embargo, por la facilidad de extracción de los tejidos que las albergan, se emplean principalmente las procedentes de grasa y medula ósea

¿Pueden ser congeladas?, y ¿Cuánto duran?

No, antes de que pase una hora de ser extraídas, deben ser inyectadas en la zona de la lesión, ya que se pasado ese tiempo, se degrada un gran número de las células madre mesenquimales adultas obtenidas.

¿Qué patologías se benefician actualmente de la terapia con células madre mesenquimales adultas?

Rotura parcial tendones del manguito rotador, rotura muscular, tendinopatía aguda o crónica rotuliana o aquílea, necrosis avascular ósea, condropatía rotuliana, lesión osteocondral, artrosis, capsulitis, sinovitis, fascitis plantar, bursitis, lesión aguda o crónica de ligamentos de tobillo, arrugas cutáneas, queloides, quemaduras cutáneas, alopecia androgénica, úlcera corneal, úlcera cutánea, heridas cutáneas de difícil cicatrización, pseudoartrosis, retardo en la consolidación de fracturas,…

¿Cuánto dura el efecto de este tipo de terapia?

Dependiendo de la patología a tratar, podemos llegar a la curación total del proceso o bien conseguir una mejoría con recuperación funcional y clínica del mismo, disminuyendo la administración de otros medicamentos.

Muy importante recordar que en procesos degenerativos, cuanto antes se instaure la terapia celular regenerativa mejores serán los resultados, ya que disminuirán las secuelas del mismo, que son al fin y al cabo, las responsables de las limitaciones funcionales del paciente.

¿Cómo y qué vías de administración se emplean en la terapia celular?

La administración es fácil y rápida, pudiendo aplicarse por distintas vías: intraarticular, peri- e intratendinosa,  en el núcleo de fractura, intraarterial, endovenosa, subconjuntival, etc., y sin ningún tipo de complicación, pudiendo repetirse las aplicaciones en virtud de la patología y su evolución.

¿Qué riesgos tiene esta terapia?

Al ser una terapia biológica autóloga, no existen riesgos añadidos a la propia técnica de aplicación, ni de rechazo, alergia o intolerancia. No se recomienda infiltrar en el mismo lugar que haya un proceso tumoral activo.

¿Transcurrido el tiempo de efectividad de esta terapia es posible volver a implantar células madre mesenquimales adultas?

Es recomendable periódicamente realizar dosis de refuerzo para mantener el estado óptimo de regeneración, mediante infiltraciones de Plasma Rico en Plaquetas (PRP).

El especialista valorará si es necesario repetir la infiltración de células madre mesenquimales adultas, en ciertas patologías crónicas muy avanzadas, según la sintomatología del paciente y los resultados de las pruebas complementarias solicitadas.

¿Son seguras estas técnicas (células madre mesenquimales adultas y PRP)?

Sí. No existe riesgo de infección o transmisión de enfermedades infecciosas al ser un sistema de circuito cerrado con manipulación meticulosa, ni de reacción alérgica o intolerancia al ser material biológico del propio paciente. No se utiliza ninguna sustancia activadora plaquetaria ni de liberación de los factores de crecimiento contenidos en el PRP, por lo que no permanecen libres ni se degradan antes de ejercer su función.

¿Existe riesgo de estimular algún tumor o células cancerígenas con estas técnicas?

No. Todos los trabajos científicos y clínicos publicados demuestran la seguridad de estos métodos biológicos y descartan la posibilidad de riesgo de tumoración Al ser células madre adultas multipotenciales, sólo pueden diferenciarse en células de linaje mesodérmico (hueso, cartílago, grasa, músculo..) de manera controlada y regulada, y el PRP usa dosis adecuadas y durante el período de tiempo apropiado para no promover ningún crecimiento tumoral.

¿Cómo se realiza la obtención de las células madre adultas?

A través de una pequeña incisión, bien en la zona abdominal lateral o bien sobre la cresta ilíaca, realizada tras anestesia local, se obtiene una muestra de 50cc de tejido adiposo o 60cc de médula ósea, que se procesará para obtener las células madre mesenquimales adultas y se aplicará en el lugar de la lesión en menos de 1 hora.

El paciente vuelve a casa, sin hospitalización, en un breve período de tiempo tras recibir el tratamiento.

¿En qué consiste el tratamiento?

En primer lugar, se realiza un diagnóstico preciso para determinar qué tipo de terapia es la más efectiva para su patología, valorando la exploración física y las pruebas diagnósticas complementarias, pudiendo pautar una seria de técnicas adicionales para optimizar la zona lesionada antes y después de recibir la terapia regenerativa.

¿Cuál es la duración del tratamiento con células madre adultas?

Se establece un tiempo aproximado de intervención de 90´. Para el proceso de aislamiento de las células madre adultas se utilizarán 50´y el resto, para la extracción previa y la posterior infiltración.

Normalmente se realiza un solo implante por cada zona a tratar, posteriormente se pueden aplicar infiltraciones de PRP u otras técnicas fisioterápicas para optimizar las funciones y acciones de las células madre adultas implantadas.

Los resultados son a corto, medio y largo plazo, gracias a los efectos antiinflamatorios, inmunomoduladores y tróficos del implante.

¿De dónde se obtiene el PRP?

De la sangre venosa extraída de una vena del antebrazo (igual que una analítica sanguínea), centrifugando esa sangre y aislando los factores de crecimiento del resto de componentes sanguíneos por un proceso automático, cerrado y controlado, asegurando la cantidad adecuada de PRP para la lesión a tratar. Devolviendo los glóbulos rojos y blancos, y el plasma sin plaquetas al paciente, todo en el mismo proceso.

La inmensa mayoría de la práctica médica obtiene el PRP del centrifugado único o doble, tras extraer sangre venosa mediante tubos aislados, no pudiendo controlar la cantidad exacta de PRP que necesita el enfermo, por lo que normalmente se obtiene una cantidad inadecuada y los resultados no son satisfactorios.

¿Es nuestro método de PRP el mejor?

Sí. Al obtener la cantidad exacta de factores de crecimiento para regenerar el tejido enfermo, sin importar la hidratación, enfermedades coadyuvantes o la ingesta de medicamentos del paciente.

Superar con creces las concentraciones de PRP obtenidas por los centrifugados simples y dobles, pudiendo espaciar más las sesiones (cada 3-4 semanas) y disminuir considerablemente el número de consultas para obtener la curación, en definitiva, poder personalizar el tratamiento.