7 marzo, 2018

Células Madre Adultas

 

¿Qué son?

Conjunto de células no diferenciadas con la capacidad de transformarse en células específicas de diferentes tejidos (músculo, cartílago, tendón, piel, hueso, grasa, neurona cerebral) potenciando los mecanismos de regeneración en detrimento de los de reparación, es decir, creando un tejido igual al anterior a la lesión en lugar de un tejido fibrótico de menor utilidad funcional.

¿Dónde están?

Las células madre adultas han sido identificados en muchos órganos y tejidos, incluyendo cerebro, médula ósea, sangre, vasos sanguíneos, músculo esquelético, piel, dientes, corazón, intestino, hígado, ovarios y testículos.

Las células madre pueden permanecer en reposo (no se dividen) durante largos períodos de tiempo hasta que se activan por una necesidad normal de más células para mantener los tejidos, o por una enfermedad o lesión de los mismos. Si los mecanismos lesivos superan a los regeneradores de la célula madre nativa, aparecerá la enfermedad (artrosis, rotura,…)

¿De dónde las obtenemos y por qué de ahí?

A partir de la grasa subcutánea abdominal o de la médula ósea de cresta iliaca se obtienen las células madre mesenquimales adultas, con su potencial multipotente, es decir, que se pueden diferenciar sólo en un tipo de células según el lugar en que se encuentren (célula cartilaginosa, célula muscular, célula tendinosa, célula ósea, célula grasa, …). Por la facilidad de acceso y carencia de complicaciones, se suele preferir el obtenerlas de grasa abdominal periférica, o de la médula ósea de cresta ilíaca. El implante del mismo se hará siempre por técnicas de Medicina Traslacional, es decir, que serán extraídas e implantadas en el mismo acto quirúrgico menor, sin manipulación sustancial alguna.

¿Por qué tanto entusiasmo?

Por la posibilidad de una fuente renovable de células y tejidos de reemplazo para tratar una gran variedad de enfermedades, condiciones y discapacidades, incluyendo quemaduras, enfermedades del corazón, artritis, artrosis, rotura de tendones y ligamentos, osteonecrosis, fracturas óseas, rotura muscular,..

¿Dónde pueden ser utilizadas como tratamiento?

Para tratar defectos óseos localizados (fracturas, pseudoartrosis, retardo de consolidación de fracturas, osteonecrosis).

Para reparar lesiones del cartílago (artrosis, lesión osteocondral).

En las roturas ligamentosas, tendinosas y musculares.

Ayudar a reparar el daño en los vasos sanguíneos ligado a ataques cardíacos o a enfermedades como la isquemia severa en las extremidades.

En el ámbito cutáneo, arrugas, quemaduras, esclerodermia, radioterapia, úlceras y heridas de difícil cicatrización, queloides, acné, estrías, crecimiento capilar

¿Carece de riesgos su utilización?

Las células madre mesenquimales adultas han demostrado en múltiples estudios científicos, su total bioseguridad y eficacia a la hora de ser implantadas en zonas lesionadas. Existen numerosos estudios que han demostrado su capacidad de reparar daños en tejidos in vivo, sin riesgo de rechazo.